DISFRUTO LA FUNCIÓN
POR: Dalia De León Adams
Cuando nos cuestionamos acerca de la injusticia, hacemos a un lado la gran marginalidad que sufren los indígenas en nuestro país, aunque sea un tema no desconocido, y es justamente ésta puesta en escena de JACINTO Y NICOLASA, que nos llega a sensibilizar al respecto con la problemática a tratar, aún muy latente en nuestra sociedad.
Esta obra escrita por la dramaturga Camila Villegas, ventila
de manera somera la situación en que vive el grupo étnico minoritario rarámuri,
en la comunidad de Norogachi, de la Sierra tarahumara.
Dentro de la trama se advierten diversos elementos
étnicos implícitos dentro del texto; elementos que su autora otorga mediante
los diálogos de los personajes protagónicos, quienes comienzan intentando
acudir a las autoridades gubernamentales locales, en busca de ayuda.
Los actores en el escenario dan voz a dos indígenas
lográndolo mediante la narrativa, que cada uno de ellos ejecuta de manera
paralela y alternante. Así poco a poco se van hilando dos historias muy
diferentes entre sí.
Ambos actores logran con versatilidad, movimientos
corporales y modulación de la voz, logrando con ello la caracterización de JACINTO Y NICOLASA; personajes
inmersos en un drama interesante, a través de un texto muy bien construido.
Como a-priori he mencionado, es una obra costumbrista,
pues mediante los diálogos, se ventilan parte de la idiosincrasia indígena, así
como algunas costumbres, pero, ante todo, es una obra de denuncia ante la
injusticia que padecen éstos pueblos aún hoy en día, por lo que los actores
expresaron su solidaridad con ellos como tiempo atrás mencionarían, motivo que
les llevara a aceptar formar parte de ésta obra teatral.
La trama presenta a JACINTO, un hombre bueno, que, sin
embargo, el destino lo lleva a cometer un asesinato en contra de su compadre,
tras descubrir el abuso que éste constantemente ejercía con los niños de su
comunidad. Por otro lado, el personaje de NICOLASA es el de una indígena, cuyo
hijo es secuestrado, ante lo cual pasará años de agonía buscando su posible
cadáver descompuesto.
La manera en que se encuentran marginados y desprotegidos, son los ingredientes de esta propuesta escénica escrita por Camila Villegas, bajo la dirección escénica de Alberto Lomnitz.
Texto por cierto muy bien estructurado, con diálogos
inteligentes y bien construidos, y por supuesto por la grandes actuaciones y
una muy buena dirección escénica construida con una incipiente escenografía,
que el juego de luces logra dar el efecto deseado para la presentación de los
diálogos.
Y como certeramente se logra leer en una cita de
Google:
-JACINTO
Y NICOLASA de Camila Villegas es una obra que
toca la entraña, provoca sueños, transmite ideas mágicas y pone en cuestión
aspectos de la realidad áspera de los rarámuris en la sierra de Chihuahua, sin
intención compasiva o paternalista.-
JACINTA
Y NIOLASA se presentarán por dos funciones más en La Titería ubicada en la
calle Vicente Guerrero 7, Colonia del Carmen Coyoacán.
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