Por Carmen Zavaleta
Actualmente está en cartelera la puesta en escena Adriana tristeza, protagonizada por Yazmín Jáuregui y bajo la dirección de Tania Ángeles Begún; mujeres creadoras que abordan la escena con una mirada
universal para hablar de las desapariciones forzadas y los feminicidios en
nuestro país.
Yazmín Jáuregui ha representado este unipersonal desde hace 13 años,
tiempo en el que el montaje ha encontrado sus propios caminos. El texto forma
parte de Ánima sola, un tríptico de monólogos escrito por Alejandro Román en el que aborda la desaparición forzada, el amor y la
violencia, y por el que el autor obtuvo el Premio Víctor Hugo Rascón Banda en
el 2010.
Adriana tristeza está basada en la historia real de Adriana Ruiz Muñiz, una joven de 30 años que era edecán del equipo de fútbol los Xolos de Tijuana y que fue secuestrada, torturada, desmembrada y asesinada por integrantes del crimen organizado. La obra es la narración del momento exacto de la privación de la libertad con violencia y las vejaciones que pasó la protagonista; una apuesta arriesgada del autor, pues no hay palabras que alcancen a describir lo brutal de su vivencia. En su lugar, la ficción abre la puerta para imaginar el pensamiento, los miedos y los recuerdos de joven que, en plena vida, se enfrenta a una muerte sin piedad.
La dirección plantea la acción en un espacio -diseñado por
la propia Ángeles
Begún - en el que se encuentran prendas de vestir de diferentes
mujeres, un cubo de madera y una silla; los objetos emulan un no-lugar que,
desafortunadamente, puede ser habitado por cualquier mujer.
La narración es acompañada por el audiovisual de Juan Pablo Rivas y la iluminación de Karla Martínez. A lo largo de la representación, el video incluye
imágenes de diversas mujeres y de la Ciudad de México (aunque la acción ocurre
en Tijuana), lo que busca dar una visión periférica a la acción y romper las
fronteras de los territorios en los que se vive la violencia. La presencia de
los objetos y el video es adecuada, pero no logran construir un todo en
la escena y se perciben como piezas sueltas en el relato. Por su parte, la
iluminación crea una atmósfera permeada por la oscuridad, la soledad y el
dolor, acorde con los acontecimientos.
Adriana tristeza es una producción independiente que completa su equipo con
el trabajo de Alex
Joshua Prado, a cargo de la acertada
composición sonora; la fotografía de Luis Flores; la imagen de Sonia Flores; la asistencia de producción de Ginebra Loz y la producción de Yazminagency y Happy Films; se presenta los martes de septiembre en la Sala Julián Carrillo, ubicada en las instalaciones de Radio UNAM (Adolfo Prieto 133,
colonia Del Valle). La entrada es libre y la donación es voluntaria.
Fotografía: cortesía de la producción.
.jpg)


Comentarios
Publicar un comentario