Por Carmen Zavaleta
Gerardo Mancebo del
Castillo Trejo (1970 - 2000), es una voz
fundamental de nuestro teatro lo escribo en presente porque su obra nos lleva a
universos hilarantes en los que la crítica social y los comportamientos humanos
son expuestos para sacudirnos; prueba de ello es el reciente estreno de La comedia de las
acotaciones o la farsa trágica de unos ojos ajenos a Edipo, puesta en escena que bajo la dirección de Alfonso Cárcamo abre acertadamente la puerta al mundo
mancebo.
Y no es para menos Cárcamo fue amigo y colega del dramaturgo, juntos se acompañaron
en vida y después de ella; incluso el director fue el encargado de
terminar la obra inconclusa de Gerardo La noche que raptaron a Epifanía o Shakespeare lo siento
mucho. A 25 años de la partida del
autor Cacumen Producciones en colaboración con Seres Comunes estrena- a manera de homenaje -La comedia de las
acotaciones… obra que no solamente
está cargada de nostalgia y emoción de entraña, también es un trabajo
ideal para que las generaciones que nacieron en los noventas y los años
posteriores conozcan de primera mano la obra del dramaturgo.
La trama no es sencilla, se desarrolla en un universo Calánime (creado por el autor), en el que diversos mundos y personajes se entrecruzan. En la acción Mérope muere de hambre de amor, y empieza a comerse todos los mundos de la ficción; en medio del caos que provoca los personajes que habitan las historias pierden su rumbo y se agandallan los de sus compañeros. Una reina en ruinas pasa el tiempo al lado de su Bufón a quien castiga cada vez que desperdicia una emoción; al mismo tiempo Alicia habla sola y busca una historia a la cual pertenecer, mientras que un Príncipe Torpe busca saciar sus bajos y cochinos deseos sexuales; a su lado Urania, Talía y Melpómene buscan la esperanza. Pero no todo está perdido: los guías del relato son las Acotaciones (indicaciones que en el texto dramático indican qué hacer y hacia dónde ir a los personajes); y las Notas al pie de página, esas letras chiquitas que nunca leemos.
La dramaturgia no establece un relato lineal, juega con las y los protagonistas quienes se desplazan por la escena - yendo de un lado al otro - buscando llegar a un sitio que les pertenezca; la apuesta no es sencilla y la dirección lo resuelve de buena manera al proponer una caravana que se acompaña todo el tiempo. La mirada de Cárcamo aglutina acertadamente al elenco integrado por Guadalupe Damián, Mónica Huarte, Nahim López Mancebo del Castillo, Alicia Martínez, Pedro Mira, Adriana Morales, Carmen Ramos, Mayra Sérbulo y Patricia Yáñez; quienes en su mayoría trabajaron con Gerardo Mancebo lo que dota a la obra de la emoción particular del reencuentro. En el elenco conviven la experiencia y la juventud y se nota, el equilibrio se logra en la disposición de todos para jugar y dejarse llevar.
La escenografía e iluminación a cargo de Patricia Gutiérrez Arriaga propone un lugar acotado por cortinas de plásticos y
practicables que dan la idea de pasillos sin fin en medio de un laberinto, una
representación del caos; los recursos son acertados para la comedia pues aquí
lo que estalla es la imaginación; el Diseño de vestuario de Adriana Olivera está en sintonía: se regodea en el mundo de las musas con
tules, princesas, playeras, tenis y vestidos llenos de brillos; una propuesta
ecléctica que materializa el mundo de los personajes desde el juego.
Una cosa más, la última escena del montaje es una referencia a las obras de Mancebo entre las que se encuentran Las tremendas aventuras de la Capitana Gazpacho o de cómo los elefantes aprendieron a jugar canicas y Mamá Gorka.
La comedia de las
acotaciones o la farsa trágica de unos ojos ajenos a Edipo cumple su objetivo de rendir homenaje a su autor y va más
allá, pues cuestiona temas que nos siguen atravesando; por ejemplo, la
falsedad en las relaciones de pareja aquí expuestas en voz del Bufón quien
cuenta a su Reina la historia del amor entre un Hada y un Duende que
incapaces de ver sus verdades cargan costales de mentiras en la espalda; o la
discriminación encarnada por el Príncipe Torpe, quien ve a las
mujeres como una mercancía. Será muy interesante observar cómo reciben la obra
las nuevas generaciones pues Gerardo dotó a muchos de sus personajes de
posturas incómodas que nunca han sido aceptadas y que antes eran normalizadas;
sembrando una mirada crítica para confrontar y excavar en la naturaleza
humana a través de la imaginación que estalla y el humor punzante de su
universo, La comedia… nos lo recuerda de manera precisa.
La comedia de las
acotaciones o la farsa trágica de unos ojos ajenos a Edipo se presenta en La Gruta del Centro
Cultural Helénico, (Avenida Revolución 1500),
jueves y viernes 20 h; sábados y domingos 18 h. 15+, 90 minutos. Boletos en
taquilla y en línea helenico.gob,mx.Hasta el 14 de junio.




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