Conjuro en tres: La poesía femenina expandiéndose en el tiempo-espacio.

 

Por Verónica Mastachi

Si fuera posible, y es que ensoñar siempre lo es, ¿qué creen que pasaría en una noche lluviosa al reunir a tres de las más grandes autoras mexicanas del siglo pasado para compartir una tertulia mágica con cena incluida? Bueno, pues ésta es la premisa de Conjuro en tres: Círculo de escritoras, producida por Tejiendo Redes Escénicas, así que si quieren saber qué podría suceder, tienen que ir a verla.

 

Fotografías de Macaco Estudio

Escrita por Susana Meléndez y dirigida por Faviola Llamas, Conjuro en tres nos hace realidad una fantasía literaria que quizá ni sabíamos que queríamos cumplir. La poeta Pita Amor decide enviar el borrador de su más reciente obra a Rosario Castellanos y a Elena Garro, quienes, sin saberlo, se verán las caras después de haber devorado las letras inéditas de su anfitriona, al tiempo que degustarán de una cena en la que se dispondrán a deshebrar más que un pollito asado.

Entre elíxires, música, exabruptos, mística, emociones y mucha poesía, Garro, Castellanos y Amor abren las puertas de sus corazones ardientes y las ventanas de sus mentes fascinantes, para que podamos espiarlas en una intimidad imaginada desde este presente en el cual definitivamente seríamos más amables con las escritoras y artistas, aunque tampoco tendríamos todas las batallas ganadas como probablemente ellas lo habrían añorado ansiosamente desde su pasado tormentoso.

El ir y venir de temporalidad y espacialidad, haciéndoles moldeables en la plasticidad que la dramaturgia ofrece, fue lo que más me gustó de esta puesta en escena. Ver conviviendo fugaz e hipotéticamente a tres mujeres que hoy son aclamadas a nivel mundial pero que en su momento fueron reducidas e ignoradas, es sin duda más que un homenaje merecido, todo un honor el presenciarlo de manera tan genuina y respetuosa. Ya no les cuento más porque es mejor que vayan a descubrirlas por ustedes mismos.

Pita Amor es interpretada por Fernanda Mora, Rosario Castellanos por Frida De La Torre, y Elena Garro por Fernanda Bada. Las tres actrices se entregan por completo a su personaje, y al menos a mí me dejaron con la sensación de haber viajado en el tiempo a través de su histrionismo que impacta sobre todo porque es entregado con  pasión inconmensurable. Aprovecho también para hacer una mención especial al vestuario que me parece de lo más atinado pues ayuda a que el no-lugar que se establece sea verosímil.

Conjuro en tres es una producción realizada gracias al Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales. Tuvo temporada en la Sala A de La Teatrería. Pueden seguir a Tejiendo Redes en Instagram para más informes; las encuentran como @tejiendoredes_escénicas.

Gracias al equipo de Tejiendo Redes por la información, a Macaco Estudio por las fotografías, y a Sandra Narváez por las facilidades para la publicación de esta reseña.

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