Una cabra

 

Por Carmen Zavaleta



Una cabra que quiere contar es todo lo que el dramaturgo Luis Eduardo Yee necesitó para darle forma al texto de Un cabra, obra que actualmente se encuentra en temporada a cargo de la compañía Obra Negra, quienes logran un montaje lúdico que indaga sobre la existencia, las causas y las consecuencias de la vida.

Fotografías: Eduardo Reygadas C. 


En la trama una Cabra y su Sombra se encuentran en la cima de un monte; en medio del silencio y sumida en sus pensamientos la protagonista decide que quiere contar los huesos de su pata, después de reflexionar cae en cuenta que ignora qué sigue después de “Uno”. A partir de ahí, Cabra y Sombra inician una disertación sobre el sol y su  propia identidad, se preguntan cosas como si  ¿es posible tapar el sol con una pata?; o si ¿existen por sí mismos o son una consecuencia de algo más?,  a la discusión se unirá Viento, quien intentará develar el origen de los números y su orden. 

Yayo Villegas como Cabra, Joselyn Amaya, como Sombra y Jorge Ángel como Viento conforman el equipo encargado de dar vida a la puesta dirigida por Jorge Ríos; el resultado es un montaje cien por ciento independiente en el que es notorio el entusiasmo por crear y proponer en la escena, tanto que en momentos la energía vertida en la puesta  se dispara.

El equipo realiza una lectura acertada del texto de Yee. Si se piensa en la anécdota hablar de una cabra que quiere contar  parecería una idea sencilla,  lo cierto es que con su pluma Yee plantea cuestionamientos profundos y vertiginosos (una interesante  combinación) sobre la identidad, la importancia de escuchar al otro, la  relación entre sus protagonistas y los conflictos que tienen respecto a su propia vida, además de adentrar al público a la filosofía de los números; el autor lo hace de una manera lúdica y dándose la libertad de explorar las posibilidades de sus personajes en los que no han ni un atisbo humano, lo que enriquece la historia y está cabalmente entendido por el equipo creativo de este montaje.
La dirección sitúa la acción en un espacio acotado por un piso verde que hace las veces de un pastizal, nubes de algodón y el constante sonido del viento (la escenografía es una colaboración entre
César Tapia y Sofía Borbón),  los elementos y el diseño sonoro (a cargo del propio Yayo Villegas),  son exactos y efectivos para crear la atmósfera de un lugar alejado de toda civilización. 

En el espacio la actriz y los actores se desempeñan de buena manera, especialmente Yayo Villegas como Cabra, quien dota a su personaje de matices y establece en buena medida el ritmo de la puesta. Por su parte Joselyn Amaya como Sombra y Jorge Ángel como Viento, realizan un buen trabajo de caracterización e intenciones; sin embargo, en la función a la que asistí en los momentos de conflicto desbordaron la  energía y gritaron en exceso lo que aplanó su interpretación, valdría la pena unificar al equipo para que en la puesta se equilibre  entre el caos y la reflexión; con todo se trata de una obra que divierte y capta la atención del público. El equipo creativo se completa con Constanza Ballesteros en el diseño lumínico y la producción de Fernanda Inda.

El Colectivo Obra Negra se fundó en el 2022 y a la fecha se han presentado en foros como Teatro La Capilla, Teatro Benito Juárez, Foro Shakespeare, CENART y Teatro UNAM, además de haber recibido reconocimientos en el Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU UNAM), vale la pena seguir su trayectoria porque aquí hay empeño, talento y una propuesta de teatro independiente que se forja su lugar en el espacio teatral. 

Una cabra se presenta en el Teatro La Capilla (Madrid, no. 13, Coyoacán); los viernes a las 20 horas, hasta el 20 de marzo.  Recomendada para mayores de 12 años, duración de 80 minutos. Boletos disponibles en  https://boletopolis.com/es/evento/38303



Fotografías: Eduardo Reygadas C. 



En escena…A propósito de las jóvenes audiencias actualmente está en temporada El pulpo fantasma, espectáculo de danza contemporánea, multimedia y música original que busca crear conciencia sobre los daños al ecosistema marino. La dirección y la coreografía son de  Patricia Marín, el diseño multimedia de Ghiju Díaz de León; la composición musical y  diseño sonoro de  Rogelio Marín y el elenco se integra por Patricia Marín, Jonathan Alavés, Tlathui Maza y  Heleni Castro. Las funciones son este fin de semana en el Teatro de las Artes del Cenart (Calzada de Tlalpan y Río Churubusco, s/n); a las 16 h. Boletos en las taquillas del CENART y en https://www.cenart.gob.mx/.

https://cenart.gob.mx/eventos/el-pulpo-fantasma-2/

 

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