LA DANZA QUE SUEÑA LA TORTUGA Y YO PENSÉ QUE ERA ESPECIAL DE LO MEJOR DEL 2025 Y ARRANCANDO EL 2026


Por Carmen Zavaleta 

Esta semana arrancó la actividad teatral en la CDMX con proyectos como la temporada académica de la Escuela Nacional de Arte Teatral en el Centro Cultural del Bosque, ciclo integrado por obras de personas estudiantes de actuación y escenografía que resulta un semillero para los futuros nuevos rostros de la escena. 

Antes de arrancar teatralmente con todo (este agitado 2026), vale mencionar los excelentes trabajos que dieron cara al 2025, caracterizado por la crítica social a través de la familia y la identidad. Entre las puestas en escena que dejaron grandes experiencias y que regresan este 2026, se encuentra La danza que sueña la tortuga, escrita por Emilio Carballido (1925- 2008)  y dirigida por Nohemí Espinosa; con el montaje presentado por la Coordinación Nacional de Teatro, la obra estrenada en 1955 no solamente tomó nuevos bríos también llegó a nuevas generaciones que conocieron una comedia que refleja a la sociedad de nuestro país y los alcances de un núcleo familiar en el que el patriarcado y la violencia cotidiana dejan de lado el derecho a decidir de las mujeres; una mirada ácida y profundamente pertinente. La escenografía de Mauricio Ascencio y Ángel García, abren el mundo íntimo de nuestro México. La danza que sueña la tortuga regresa a cartelera del 12 de febrero al 15 de marzo en el Teatro Orientación, muy recomendable. 

Fotografía: Prensa INBAL 

En materia de unipersonales un trabajo que inició su camino el año pasado y que merece una vida larga es Yo pensé que era especial escrita por Rocío Leal y Enara  Labelle, bajo la dirección de Hugo Arrevillaga Serrano. Interpretado por Rocío el montaje tiene muchos puntos a su favor, primero cuenta con un trabajo de entraña que oscila en diversos estados de ánimo e intenciones, al tiempo que nos habla de un tema que pocas veces se aborda: el fracaso. Aquí conocemos a Lucía una mujer que decepcionada de sí misma relata su vida y sus nulos aciertos en lo profesional y el amor;  su calidad radica en que lo hace con sinceridad, sin excesos sentimentales; en su lugar realiza un trabajo sólido y enfrentando sus experiencias como una sucesión de hechos y no de desgracias. La puesta regresa al Teatro Salvador Novo del Centro Nacional de las Artes, del 7 al 22 de febrero próximos.

Fotografía: Cortesía de producción.

Otros de los trabajos sobresalientes es Personas, lugares y cosas, protagonizada por Ana González Bello, Luisa Owen, Alejandro Morales y Luis Eduardo Yee. Bajo la dirección de Paula Zelaya Cervantes, la puesta es un viaje profundo por el camino de la rehabilitación. La anécdota presenta a una actriz adicta a las drogas quien debe enfrentar sus acciones y temores en medio de la abstinencia. Los personajes dan giros interesantes en sus trayectorias y el montaje es ágil y pleno de energía actoral. La obra termina temporada este lunes 12 de enero en el Foro Lucerna.

Fotografía: Ricardo Alejandro Castillo Cuevas


El adiós bajo la dirección de Boris Schoemann presentado por Teatro UNAM en el Teatro Santa Catarina es una puesta que movió (y sigue moviendo) conciencias. Con un humor negro y ácido la historia escrita por Mireille Bailly se centra en la intolerancia y la violencia que se gesta en las familias y que termina condenando las preferencias sexuales y la homosexualidad. La obra lleva a un terreno en el que el derecho de cada quien a decidir sobre su cuerpo y vida y el amor es una semilla de esperanza. El montaje está en temporada en el Teatro Santa Catarina, de jueves a domingo hasta el 24 de enero.

Fotografías: Ricardo Alejandro Castillo. 


Arrancando el 2025 Marina de Tavira y Alberto Estrella estrenaron La niña en el altar bajo la dirección de Enrique Singer; la puesta resultó una acertada relectura de los clásicos griegos, en la que se cuestionaba la justicia, la equidad y la violencia hacia el género femenino. El diseño de audio de Edwin Tovar y el Movimiento corporal de Ericka Méndez en conjunto con el trabajo actoral dieron forma a un trabajo poderoso.

Fotografía: Iván Pasillas

Un reconocimiento para celebrarse fue el otorgado a  Estela Leñero Franco quien recibió el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón 2025 por más de 40 años de escritura teatral, otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes a través de la Coordinación Nacional de Literatura y la Secretaría de Cultura de Guerrero, dando cuenta de una labor incansable en las letras que van desde lo social hasta lo íntimo; la acción también es un eslabón imprescindible para las letras escritas por mujeres ¡brava! 

En escena…Es increíble las opciones que el teatro da para disfrutarlo, por ejemplo, a través de la música: en el marco de 25 años dedicados a la creación de música original para las artes escénicas, Rodrigo Castillo Filomarino, compositor mexicano, presentó su producción fonográfica que recopila lo mejor de su obra, desde 2002 hasta 2024. El proyecto respaldado por el Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales de la Secretaría de Cultura, celebra su contribución al teatro y la danza al tiempo que busca dignificar las condiciones de producción musical en las artes escénicas mexicanas. La grabación 25 años de música para las artes escénicas se puede escuchar en plataformas como Spotify, Apple Music y SoundCloud.

 




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