EntreActo
Por: Carmen Zavaleta
El
cuerpo, la mirada, la piel, todo cambia con la edad y es inevitable, en los
últimos años las nuevas visiones sobre el mundo empiezan a reconocer a las
mujeres maduras como las personas valiosas que siempre han sido, un
fenómeno que (aberrantemente) antes no sucedía, hoy parece que se da el permiso
de envejecer, lo que nunca debió estar prohibido, pero eran otros tiempos,
otros mundos y otros cuerpos.
Es
un hecho que transitar la segunda mitad de la cuarta década y llegar a los 50
años abre puertas desconocidas y obliga a replantearse la vida misma, en ese
momento se ha vivido más de la mitad de una existencia e impresiona, pero no es
el fin; el asunto es que eso es lo que se tiene que descubrir, y este es
el punto de arranque de la más reciente puesta de la dramaturga y
directora Verónica Musalem, Los Maromeros.
La obra de Musalem tiene de cualidad de plantearnos universos oníricos y místicos en los que conviven varios escenarios donde la creadora plantea los conflictos que derivan de los deseos y obstáculos que atraviesan las y los personajes; hace muy poco se presentó otra de sus obras ¿Acaso amanece?, una historia sobre la sobrevivencia de varias mujeres durante la pandemia; hoy la autora regresa al fértil territorio femenino para hablar de la crisis que se enfrenta en la edad madura, ¡brava!
El
montaje que se presenta en el Teatro Salvador Novo en
el Centro Nacional de las Artes,
arranca poderosamente con una mujer que lucha por mantenerse en pie sostenida
de una cuerda, un gran ejercicio de síntesis pues ahí está toda la obra:
la pelea por su equilibrio no es solamente físico, en realidad es interno, su
esfuerzo es por mantener su cuerpo arrasado por su mente, lo que se descubre
con el transcurrir de las acciones.
En
la trama el espectador se entera de que la protagonista interpretada
sólidamente por Gabriela Núñez es una escritora que vive
sola y se cuestiona sobre su vida, los amantes, el sexo, las compañías y la
pasión que ha vivido. Pero no solamente se trata de anécdotas, el texto revela
hábilmente un estilo de vida lleno de locura que ha llegado a una pausa. Cada
una de estas preguntas es tan genuina que es inevitable conectar con ella,
mientras se pregunta sobre su vida sus palabras logran retumbar en el público
que comparte su temporalidad, un acierto de la autora.
La protagonista está acompañada por Los Maromeros, los personajes de la reciente obra que todavía no escribe: son presencias que habitan su casa y su pensamiento, mientras se gestan y esperan a tomar vida en las palabras; también son su puerto seguro y la esperan del otro lado del muelle. A ellos los acompaña una joven mujer que será la amiga de juventud de la escritora, su espejo y el espíritu vital que lucha por habitar en su personalidad.
Los Maromeros es
una pieza importante en la obra de Verónica Musalem,
por un lado, con el montaje celebra 32 años de trayectoria y en el texto
(escrito en el 2013), une de buena manera los dos universos que crean su
identidad: la Ciudad de México y la Sierra de Oaxaca.
La
puesta en escena cuenta con la escenografía e iluminación de Alain Kerriou,
el vestuario de Edyta Rzewuska y la música original y diseño
sonoro de Alberto Santiago, quienes construyen
una postal en la que lo urbano y lo místico conviven sin problema al crear una
puesta en escena con toques de un sueño, en el que el color rojo recuerda la
sangre y la fertilidad y poder el cuerpo femenino.
El elenco está integrado por Gabriela Núñez,
quien realiza un espléndido trabajo como la escritora al dotarla de energía,
matices y preguntas que le permiten descubrir al personaje gradualmente.
A su lado Gastón Yanes, Aleyda Gallardo, Luis Ernesto Verdín, Ginés Cruz,
Ana Corti y David Sicars, son los encargados de lo
onírico de la sierra a través de un trabajo que pone el acento en lo corporal y
vocal y que es consecuente con la trama que se plantea.
Los Maromeros forma
parte de la Trilogía de la Sierra, junto con Los Caminantes y Los
Errantes o ese amor, tres obras que nacieron
bajo la beca del Sistema Nacional de Creadores de Arte (2012-2015), todas están
publicadas en la Trilogía en Paso de Gato (Actualités Éditions, traducción al
francés de David Ferré).
Este es el último fin de semana de esta temporada, ojalá regrese en la escena muy pocas veces se aborda la crisis de la edad madura en las mujeres, hay mucho que decir, que reinventar, se necesita escuchar a los cuerpos y sus voces y Los Maromeros es una gran oportunidad de hacerlo.
Los
Maromeros. Dramaturgia y dirección: Verónica Musalem.
Con Gabriela Núñez, Gastón Yanes, Aleyda Gallardo, Luis Ernesto
Verdín, Ginés Cruz, Ana Corti y David Sicars. Teatro Salvador Novo, Centro Nacional de las
Artes (CENART). Jueves, viernes y sábado 19 h y
domingo 18 h. Duración: 90 minutos. Público recomendado: +14.
Hasta el 7 de junio.





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