POR: Dalia De León Adams
*Pasión al Teatro.*
Si
pudiéramos mencionar esta puesta en escena en una sola frase, además de la misma
que su autor logra sintetizar de manera
medular con respecto a la temática a tratar en la obra, la cual está
comprendida en el título , es decir LA NOSTALGIA, pensaría también en llamarla *Pasión al teatro* pues
desde el texto, hasta la actuación, son un derroche evidente, del AMOR al
escenario, y que se hace evidente cuando se asiste a ver esta puesta en escena,
tanto escrita, como dirigida por el maestro David
Olguín.
Dicho
desde su inminente título, el texto se traduce en el pasado afamado de una gran
actriz cuyo público asistía con fluencia, regalándoles merecidos aplausos, y un
actor reprimido en el que vibra un alma que ansía actuar.
Y como
bien reza el siguiente poema de Elsa D’ Arey, el cual es recitado durante la
puesta en escena por la actriz intérprete para encumbrarse en la psiquis de su
personaje, además de aparecer en el programa de mano:
-“Caminamos hacia atrás aún…
Atrás vida mía, atrás,
pues antes de dar la primera llamada, se presenta una loa
para celebrar la vida…
Una loa en alabanza al paso del tiempo, a la vida que se
va,
A una especie de ¿cómo decirlo?... Algo como alegría,
pero sin risa.
Alegría seria…”-
LA NOSTALGIA presenta una meta-obra dentro de la obra, lo cual se traduce comúnmente como obra dentro de la misma obra, que contiene un texto poco abordado, pero que lleva al público a concientizar del drama que viven algunos actores, cuando una obra no es concurrida.
Es una
propuesta escénica del maestro David Olguín, que busca conmover y hacer latir el corazón del
espectador, como se expone por la misma compañía teatral a manera de Sinopsis
de la obra, mostrando la siguiente cita textual:
-“ LA
NOSTALGIA quiere
enamorar a los espectadores y que anhelen, después de vivir esta experiencia,
volver al teatro. Explora ese sentimiento dulce y serenamente triste en sus más
diversas variantes a través de la historia de una actriz, antigua estrella
venida a menos, y un actor conocido sólo en su casa.”-
Así es como el maestro David Olguín logra transferir al público ese sentimiento de pasión y a la vez de desesperanza de los actores, quienes se entregan en cuerpo y alma en el escenario, y deben contenerse, ante el desencanto de los foros vacíos.
La obra
teatral LA NOSTALGIA es interpretada por dos primeros actores, como lo son Laura
Mela y Mauricio Pimentel, quienes,
con gran maestría, plástica actoral, e histrionismo escénico, logran
representar roles tanto femeninos, como masculinos, narrando y actuando algunos
textos de obras importantes, que el maestro David
Olguín introduce,
enriqueciendo su dramaturgia, descubriéndose de inmediato a este autor, como poseedor
de una vasta cultura.
En escena le comento, además aparecen unos pequeñitos actores de madera, es decir, unos títeres (de Arte-Xcuincle), los cuales ante el encanto de los movimientos de quienes tras bambalina los manipulan, logran también cautivar al público, con ese dejo de magia que producen.
El
atuendo a cargo de Mauricio Pimentel da un plus a las escenas, al igual que el diseño de
maquillaje y pelucas (de Maricela Estrada), y por supuesto las introducciones musicales que se
hacen sonar ocasionalmente, acorde a la temática.
LA
NOSTALGIA es una
obra muy bien estructurada que vale la pena ver. Se presenta nuevamente en el Teatro
“El Milagro con una duración
aproximada de 90 minutos, con funciones los días domingo a las 18:00 horas,
durante el mes de febrero, y los sábados (19:00 horas) y domingos (18:00horas)
durante el mes de marzo y la primera semana de abril 2025.




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