EntreActo
POR: Carmen Zavaleta
Esta semana recomiendo la puesta en escena Duda, una
parábola escrita por el dramaturgo John
Patrick Shanley (Nueva York, 1950), que se presenta con las
actuaciones de Emma Dib, Antón Araiza, Conchi León y Ana Guzmán Quintero y la música original de Belén
Ruiz. Bajo la dirección de José
Sampedro el elenco crea un montaje de calidad con
personajes emocionalmente complejos a quienes se disfruta acompañar en su
trayectoria.
La anécdota se desarrolla en los años 60 en el
Bronx dentro de la escuela religiosa San Nicholas dirigida por la hermana
Alloysus. En la institución uno de los líderes para la comunidad es el
carismático Padre Flynn quien establece una estrecha relación con Donald Müller
uno de sus estudiantes y monaguillos. Ante la circunstancia la directora
sospecha que el Padre ha abusado del menor y decide entablar una batalla campal
para demostrar que su pensamiento es un hecho.
La obra es uno de los textos más interesantes de la
dramaturgia americana contemporánea y forma parte de las fotografías narrativas
sociales que el autor aborda en sus escritos tomando como el sito de la acción
el Bronx su lugar de nacimiento y vida. Estrenada en el 2004, Duda ganó cuatro
premios Tony y el Pulitzer a la Mejor obra teatral. El texto es brillante,
aborda sin concesión situaciones cruciales y críticas para nuestra sociedad,
aquí los motores de la acción son el abuso de los menores a manos de los
miembros de la Iglesia, la discriminación, la desigualdad social y económica,
la educación y el cuestionamiento sobre los ideales.
El montaje que nos ocupa es presentado por
Playhouse. José Sampedro se apropia del relato y pone el acento en la
palabra y las emociones de los protagonistas. Escenográficamente la propuesta
se desarrolla con cuatro sillas y sin utilería. El manejo de las sillas por el
cuadro actoral establece la convención de los lugares y tiempos en los que se
lleva a cabo cada una de las escenas, lo que funciona muy bien pues lo
importante son las relaciones y lo secretos que se crean entre los protagonistas;
a la par cada uno interpreta a su personaje con el cuerpo y el pensamiento y
crean un trabajo escénico sólido.
En la escena son interesantes los choques
entre la estricta educación de la Hermana Alloysus interpretada por Emma Dib, el entusiasmo del Padre Flynn de Antón Araiza, el empeño de la Hermana James interpretada por Ana Guzmán
Quintero y la lucha de la Señora Miller por dar a su hijo
un buen futuro, a cargo de Conchi León. Las
interpretaciones y las decisiones que toman los personajes desembocan en un
relato interesante resultado del buen ojo del director y la
adaptación al español a cargo del propio Sampedro y de Enrique Arce, el lugar es el Bronx pero, en realidad,
puede ser cualquier comunidad cercana.
En el montaje la incertidumbre del abuso pone sobre
la mesa problemáticas como la discriminación, pues Donald Müller es el único
estudiante afrodescendiente del colegio. Para el momento histórico de la obra
el dato es crucial pues el niño es identificado como el único negro en una
comunidad blanca y asistir al colegio ya le significa la exposición al rechazo.
En la realidad en 1960, Ruby Bridges fue una niña de seis años que promovió la
causa de los derechos civiles al ser la primera menor afroamericana que se
integró a una escuela con segregación racial en Louisiana, para asistir a
clases la niña tuvo que se escoltada. En Duda, Donald no es escoltado, a cambio
debe enfrentar las consecuencias de las acciones de los adultos en sus círculos
cercanos la familia y la escuela, en la puesta el peso de estas decisiones es
claro y consecuente; a la par se toca un tema que no se debe dejar pasar: en la
trayectoria del personaje de la Hermana James interpretada por Ana Guzmán
Quintero, se cuestiona el trabajo docente que busca
incentivar a los estudiantes a una educación creativa que genere en ellos el
sentido crítico y les de herramientas para enfrentar la vida.
Por otra parte, la interpretación de Conchi León como la Señora Müller explora emocionalmente registros que pocas veces
se ve en el trabajo de la actriz. Desde el inicio y buena parte de la obra la
podemos ver en una de las sillas como un testigo silencioso de cómo la sociedad
decide la suerte de su hijo anteponiendo sus propios intereses. La música de
chelo de Belén Ruiz crea atmósferas y matiza el recorrido de los
personajes, por lo general las cuerdas son buenas compañeras de la ficción y
este caso no es la excepción.
Duda, una parábola no da respuestas, siembra
preguntas y eso la hace un teatro de calidad. Las funciones son en el Foro
Shakespeare los lunes hasta el 10 de
junio.
Duda, una parábola de John
Patrick Shanley. Dirección: José Sampedro. Con Emma Dib, Antón Araiza, Conchi León y Ana Guzmán Quintero. Música original: Belén Ruiz.
Adaptación al español: Enrique Arce y José
Sampedro. Foro Shakespeare, Zamora
no. 7, colonia Condesa. Lunes 20:30 h. Duración:
95 minutos Adolescentes y adultos. Sin intermedio. Localidades $600.
Boletos en taquilla. Hasta el 10 de junio. Fotografías: Charly
Duchanoy.
En escena…Este domingo la compañía Astillero
Teatro presenta Ausencias, estampas escénicas del laboratorio “La orfandad de las infancias a
causa de la ausencia”. La presentación incluye cinco micro puestas en escena
que describen la ausencia de la madre, el padre o ambos y sus consecuencias.
Las piezas que se presentarán por orden de aparición son: Ely y Pillo,
de Yarazai Simbrón; El parque, de Sharon
Cash; Por si acaso, de Miroslava
Figueroa; La sombra de Ernesto, de Carlos Roni; y El día que las bombas cayeron desde el cielo, de Guillermo
Carballo. Este domingo 25 de febrero la función es en
el Laboratorio Alternativo Teatral - La T ubicado en Avenida Doctor José María Vertiz no. 773, colonia
Narvarte, 19 h. Costo de recuperación de $250 Adolescentes y adultos.





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