Silencio... el querer pronto puede acabar.

 EntreActo 

Carmen Zavaleta

Una excelente recomendación teatral para terminar el mes de octubre son las puestas en escena Silencio, Mendoza y Reina, piezas que integran la residencia que actualmente realiza Los Colochos Teatro en el Foro Shakespeare.

Fotografía otorgada por producción

Con este ciclo Los Colochos celebran 13 años de trayectoria, se une a los festejos de los 40 años del Shakespeare y festeja los 55 años de carrera de Paloma Woolrich; decirlo es sencillo, si nos detenemos un momento la verdad es que hay mucho que celebrar porque para mantenerse en el teatro hay que ser neciamente brillante; detrás de cada año aquí mencionado hay constancia, búsqueda, empeño, sobrevivencia y trabajo.

En el caso de Los Colochos la trayectoria de la compañía nos ha dejado ver un teatro contemporáneo en el que se exploran diversos lenguajes escénicos y lenguas con muy buenos resultados en el territorio nacional y el extranjero; los tres montajes que conforman este ciclo son de los mejores ejemplos de lo anterior, pues en cada uno reinterpretan acertadamente las obras clásicas de William Shakespeare, Otelo, Macbeth y El Rey Lear, francamente meterse con el Bardo no es cualquier cosa, se necesita claridad en lo que se propone lograr en la escena y aquí la hay.


Recientemente vi Silencio una adaptación de Otelo, escrita por Juan Carrillo, Mónica Portillo y Martín Becerra. La dirección es de Juan Carrillo y las actuaciones son de Alfredo Monsivais, Erandeni Durán, Roam León / Leonardo Zamudio (alternando funciones), Yadira Pérez y Martín Becerra.


Othón es un exitoso médico sordo que comparte su vida con Daniela, su prometida e intérprete. Un día ambos se establecen en el sur del país con un equipo de médicos para encontrar la cura a una epidemia que azota a la población. Pronto Othón se ve envuelto en las intrigas de Santiago, su asistente, un hombre resentido que hace todo por subir de puesto y que logra obsesionar a Othón con la idea de que Daniela le es infiel. El orgullo, la posesión y la presión social cambiarán el destino de Daniela y el orden de las cosas.

La historia tiene dos grandes puntos a favor, uno es el texto. La dramaturgia logra un relato lineal en el que los personajes y las acciones son completamente consecuentes con el lugar y el tiempo en el que se desarrolla la anécdota; a través de escenas cortas y concretas podemos conocer la vida de los protagonistas y sus deseos, reconocer su amistad, las horas que pasan en la investigación médica, sus amores y el tipo de convivencia que se gesta entre ellos.

El segundo punto a favor es el montaje, la manera cómo nos lo cuentan es orgánica y poderosa. Para que se desarrolle la acción el director propone una mesa grande y varias sillas como único espacio para el relato. Una vez dada la tercera llamada los actores y actrices invitan a cuatro espectadores a acompañarlos al escenario, yo tomé la oportunidad y créame le recomiendo vivir ese momento. Los voluntarios tienen la tarea de mantenerse junto al elenco durante toda la representación, estando a su lado se respira y vive junto a los personajes, y se puede ver cara a cara cómo evolucionan sus emociones a partir de la traición y el amor.

El trabajo actoral es ricamente riguroso, los personajes están cuidados a detalle por ejemplo en varios momentos se comunican en Lengua de Señas Mexicana de forma natural, al tiempo que mantienen sus identidades a través de sus acciones, lo que es la base del buen teatro; así conocemos al médico preso de su orgullo, la mujer enamorada y leal, la doctora amiga que exige la justicia, el médico que disfruta sembrar la intriga entre sus colegas y el médico que se ha rehabilitado del alcoholismo.


El gran compañero de la puesta es José José, a lo largo de la obra y de acuerdo a los momentos que atraviesan los protagonistas se escuchan canciones como Amar y querer y una no puede más que identificarse y conste que no se trata de que el príncipe de la canción forme parte de nuestra vida, o de que hayamos vivido amores tipo balada de Manuel Alejandro, va más allá.


José José es parte de nuestra identidad, puede gustar o no gustar, pero lo que no se puede es negar su presencia en la vida emocional; Juan Carrillo lo sabe y lo pone del lado de la puesta, con la musicalización hábilmente despierta nuestro inconsciente colectivo, los arquetipos de generaciones pasadas, dolores y alegrías emocionales, lo que lleva al público a empatizar y reforzar la relación que se establece con los personajes, y deja ver como la tragedia de Shakespeare se instala a nuestro lado en cualquier casa mexicana; lo que resulta tremendo, pues nos hace ver cómo la violencia y los feminicidios conviven en nuestro día a día.

Silencio es un gran trabajo, su última función es el próximo viernes 27 de octubre, a las 20 h en el Foro Shakespeare, posteriormente se presentará en la 43 Muestra Nacional de Teatro en Guadalajara, Jalisco.

Silencio a partir de Otelo de William Shakespeare de Juan Carrillo, Mónica Portillo y Martín Becerra, bajo la dirección de Juan Carrillo.

Elenco: Alfredo Monsivais, Erandeni Durán, Roam León / Leonardo Zamudio (alternan funciones), Yadira Pérez y Martín Becerra.

Fotografías: Cortesía de prensa

Duración: 95 minutos sin intermedio.

Para público mayor a 15 años.

Se presenta los viernes, hasta el 27 de octubre, a las 20 h.

Los Colochos Teatro se presentará hasta el domingo 29 de octubre en la residencia en el Foro Shakespeare  (Zamora no. 7, colonia Condesa) con los montajes: Silencio (viernes 20 h), Mendoza (sábados 20 h) y Reina (domingos 18 h). Cada obra tiene un costo de 350 pesos. Los boletos se pueden comprar en taquilla del Foro o en el link: https://foroshakespeare.com/preventa-los-colochos/


En escena... A partir del jueves 26 de octubre y hasta el 19 de noviembre regresa la extraordinaria Algodón de azúcar de Gabriela Ochoa. La obra es una co-producción de Teatro UNAM y recibió 10 nominaciones en la reciente edición de los Premios ACPT (Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro). La historia aborda la vida de un hombre que se pierde en una tormenta y queda atrapado en una feria donde se enfrentará a tres payasos que lo obligarán a recordar su pasado y romper el silencio que ha guardado frente a su familia y que lo ha atormentado durante años. Ochoa nos ofrece una dramaturgia poderosa que mira al miedo de frente y que nos lleva a la liberación, aunque haya que pasar por el dolor. Las actuaciones son de Alejandro Morales, Romina Coccio, Carolina Garibay, Miguel Romero, Francisco Mena y Misha Marks, de lo mejor del teatro en este año. Las funciones son en el Teatro de las Artes, jueves y viernes a las 20 h, sábados a las 19 h y domingos a las 18 h. Jueves 2 de noviembre no hay función, domingo 19 de noviembre hay  función doble a las 14 y 18 h. Boletos en las taquillas del Cenart (Calzada de Tlalpan y Río Churubusco) $200, jueves de $30.

 

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