INSTRUCCIONES PARA SEMBRAR UN JARDÍN

 EntreActo

POR Carmen Zavaleta

La obra de Itzel Lara siempre nos coloca ante la incomodidad, los cuerpos, lo poético y  las familias, con sus palabras nos abre escenarios que pueden pasar de la belleza aparente a la verdad de las relaciones humanas así lo hizo con el reciente Fruto en la sequía de la Compañía Nacional de Teatro y así lo hace en Instrucciones para sembrar un jardín que actualmente se presenta en el Teatro El Milagro bajo la dirección de Luis Alcocer Guerrero, en conjunto crean una puesta que nos plantea preguntas sobre la relación con nuestra madre a la vez que nos enseña que para sembrar hay que regar la tierra aunque sea con lágrimas.

Fotografía: Otorgadas por producción

En la puesta participan actores y actrices de las compañías A Tu Hueso Perro y Proyecto Granguiñol Psicotrónico, quienes construyen un universo que a manera de una caja de pandora nos descubre la historia: una madre ha muerto, su hijo mayor Lucas aparece en la vida de sus hermanos Natalia Bruno para cumplir su última voluntad los hermanos deberán  vivir juntos… con el cuerpo momificado de su progenitora, lo que es extraño por decir lo menos.

La obra nos devela de manera acertada y de a poquito la relación co- dependiente entre la familia, los roles que cada uno juega en los que se ve involucrado hasta el perico de la casa. Lara disecciona a las hermana y los hermanos dejándonos de una pieza porque escudriña en las intenciones de cada uno y hábilmente nos plantea las preguntas ¿quién tiene el poder en una familia?, ¿Cuánto hay que renunciar a uno misma o mismo para encajar en la casa que se supone nos brinda seguridad?, ¿hasta cuándo los muertos nos acompañan?, ¿hasta donde las herencias familiares definen nuestra vida? Digamos que la autora pone el dedo en la llaga y les hecha un poquito de sal.


Alcocer potencializa el texto al crear imágenes que en apariencia son bellas, combinando sombras, objetos, títeres y a un actor; la dirección se da a la tarea de explotar lo siniestro para  sutilmente representar la violencia entre los personajes, sus dudas e inconformidades, crea un mundo onírico del que no pueden escapar. La música a cargo de Rodrigo Castillo Filomarino establece la atmósfera que oscila entre el sueño y la realidad de los personajes y el diseño corporal de Graciela López mantiene a los protagonistas en una danza con pasos firmes y sutiles al estilo de los guerreros asiáticos.

Para disfrutar de cada detalle de la función le recomiendo sentarse en las primeras filas del teatro pues hacia atrás se pierde la visibilidad del escenario dadas las dimensiones y la posición de la escenografía.

Sin duda la combinación entre Lara y Alcocer es afortunada y vale la pena vivirla.

Instrucciones para sembrar un jardín de Itzel Lara, dirección Luis Alcocer Guerrero. Con Ernesto García, Héctor Iván González, Karen Castellanos, Alejandra Vega y Paula Watson (voces). Diseño de escenografía, vestuario, títeres y objetos:  Alejandra Vega; Diseño sonoro y música original: Rodrigo Castillo Filomarino; Diseño de movimiento corporal, Graciela López.

Funciones martes y miércoles a las 20:00 horas, en el Teatro El Milagro (Milán 24, col. Juárez, Alcaldía Cuauhtémoc). El costo del boleto (entrada general) es de $300, con descuentos de $150 para estudiantes, maestros, INAPAM y vecinos de la alcaldía Cuauhtémoc; y de $100 para estudiantes de teatro. Hasta el 31 de mayo. Fotografías: Teatro El Milagro.

En escena… La muy entrañable Lo que queda de nosotros de Los Guggenheim y Los Tristes Tigreres está de nuevo en temporada. La obra de  Sara Pinet y Alejandro Ricaño con las actuaciones de la propia Sara y Raúl Villegas nos cuenta la historia de Toto, un perro con tres patas y Nata, una adolescente que recién perdió a sus padres. Cuando muere su padre, Nata abandona a Toto negándose a volver a sentir afecto hacia alguien. Esa noche Toto sufre un accidente, a pesar de ello emprende una travesía de regreso a casa; cuando finalmente Nata se reconcilia consigo misma, sale en busca de Toto, pero no será fácil encontrarlo. Con esta temporada Sara Pinet regresa a los escenarios con el montaje que se estrenó en 2015, el recorrido para la puesta y sus protagonistas ha sido largo y de aprendizaje, en conferencia de prensa Sara comentó a Menú Teatral que regresa después de recorrer varios caminos en el mundo  que le han ensañado nuevas miradas sobre la vida. Lo que queda de nosotros se presenta en el Teatro Orientación Luisa Josefina Hernández a las 20 h, localidades$150, recomendada para mayores de 8 años, el montaje es una chulada.

 

 


 

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