HASTA LUEGO, UN VIAJE SIN RETORNO

   EntreActo 

POR: Carmen Zavaleta 


Es interesante ver cómo las puestas que nacieron durante la pandemia migran a la escena para ofrecernos trabajos entrañables uno de ellos es la espléndida obra Hasta luego un relato de ciencia ficción (y no tanto)  escrita por Antonine Jaccoud, protagonizada por Boris Schoemann y dirigida por Daniel Bretón, quienes dan vida a un monólogo que nos enfrenta a uno de los mayores miedos de la humanidad: la soledad.




Hasta luego ha tenido un recorrido interesante, se presentó por primera vez como lectura dramatizada en el Dramafest del 2018, posteriormente se estrenó virtualmente durante la pandemia en el 2021 y hoy se presenta en temporada en el Teatro La Capilla en una versión completamente diferente; créame si la vió en pantalla o no esta es una excelente oportunidad para disfrutarla en vivo pues la propuesta es totalmente diferente y nos da la oportunidad de ser testigos de cómo el grupo de trabajo ha ido madurando la puesta para brindarnos un teatro de primera.

El texto nos presenta a un hombre que despide a sus dos hijos quienes se marchan a vivir a Marte y a quienes no sabe cuándo volverá a ver; en medio de la soledad él recuerda cómo era su familia, la infancia de sus hijos, los días de juegos, regaños y desayunos, recuerda todo lo que fueron juntos y se enfrenta melancólicamente a lo que es hoy, un padre que espera y espera y espera…

Boris Schoemann tiene  un trabajo preciso y sereno que nos muestra una madurez actoral de la que hay mucho que aprender y disfrutar. En un primer momento observamos recostado en el piso con unos audífonos puestos y simulando una caminata al estilo de los astronautas, sin gravedad y buscando un peso firme, con el correr de las acciones veremos que esta camina es una metáfora precisa del deseo de su personaje quien se enfrenta al nido vacío y que, ante la ausencia de sus hijos, busca su  equilibro.




El protagonista construye palabra a palabra su universo, con algunos tintes de humor y muy familiarmente nos describe la despedida de sus vástagos y sus últimos momentos juntos, las personalidades del mayor y el menor, su divorcio y el tipo de padre que es, uno muy amoroso capaz de prepararles un último lunch y perdonarles que no le devuelvan su túpper. 

Schoemann habita por completo la escena, su interpretación no cae en excesos emocionales al contrario desde la calma nos adentra a su mundo en el que se puede intuir que la distancia entre su familia se fincó mucho antes del viaje a Marte y  que han vivido mucho tiempo separados en la tierra. Cada acción y frase construye esta circunstancia, el actor llena de matices el texto (lo conoce a la perfección ya que también es el traductor de la obra) y su presencia en la escena, verlo es una experiencia muy grata pues mantiene nuestra atención  por igual sentado  hablando hacia los dedos de sus  pies o de pie sobre una silla,  y eso es resultado de una dirección y construcción de personaje minuciosa.

El espacio escénico y la iluminación diseñados por Jesús Giles nos propone un lugar semi vacío y una silla que materializan la circunstancia del protagonista quien no encuentra su propio sitio. La iluminación permite un juego de sombras que en algunos momentos nos dejan ver la presencia de los hijos junto al hombre  y en otros acentúa la desesperación del protagonista y sus ganas de salir corriendo como si se encontrara contra un muro que es parte de una cárcel. El vestuario es de Pilar Boliver y la musicalización de Daniel Bretón y David Barrera, en conjunto crean una postal  que vale la pena presenciar y en donde la posibilidad de un reencuentro es tan lejano como Marte. 

 

En escena…  Ana Karina Guevara y Pilar Boliver cerraron la temporada de Kahlo viva la vida de Humberto Robles. Las funciones se llevaron a cabo en el Teatro Xola. El montaje es una estampa llena de vida sobre Frida, en ella Ana Karina da vida a una mujer que se celebra, en el dolor, la enfermedad y la carne. Pilar en la dirección nos adentra a un universo lleno de vitalidad en el que la muerte le hace los mandados a la pintora; se trata de un montaje cien por ciento recomendable donde vemos el trabajo de dos creadoras apasionadas por la escena ¡bravas! estamos pendientes de sus próximas temporadas. 

 

 

Hasta luego 

Compañía:  Los Endebles A.C.

Dramaturgia:   Antoine Jaccoud   

Dirección:  Daniel Bretón   

Elenco:   Boris Schoemann   

 Traducción: Boris Schoemann

 Asistente de dirección: David Barrera

 Iluminacion y Escenografia: Jesús Giles

Vestuario: Pilar Bolíver

Musicalización: Daniel Bretón y David Barrera

Video: Arturo de la Garza

Fotografía: Caerlos Medina y María Fernanda Pérez

Duración:  60 minutos  

 Género:   Teatro Contemporáneo 

Función apta para  Adolescentes y adultos
Teatro La Capilla 

Lunes 20:30 h

Hsta el 24 de Abril 

Entrada general $250.

 

Descuentos: Estudiantes, maestros, INAPAM y vecinos de la alcaldía $150 en taquilla

 

 

 

 


 

 

 

 



 


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