LA VIOLACIÓN DE UNA ACTRIZ DE TEATRO

    DISFRUTO LA FUNCIÓN

POR: Dalia María Teresa


Dramaturgia de Carla Zúñiga, bajo la dirección escénica de Cecilia Ramírez Romo que gira en torno a una problemática que desgraciadamente sucede en muchos ámbitos de nuestra sociedad aún hoy en día.




Me refiero a la violación corporal que continúan padeciendo muchas mujeres (incluso hombres y niños) ante el oportunismo extremo de sus jefes, amistades, conocidos, familiares, compañeros, o incluso arrendatarios, por nombran tan sólo algunos casos.

Temática que por su tratamiento temático se ubica bajo el género de denuncia ante la impunidad tratada a manera de drama, mediante la cual a escritora intenta penetrar en la psiquis de los dos personajes vulnerables, quienes son dos mujeres pertenecientes al medio teatral.

Esto a través el recurso de un diálogo mediante el cual, convergen una actriz y su asistente justo a punto de dar inicio la función; de pronto surge un problema aún sin resolver. Problemática que pone a la actriz en el filo de la muerte como posible opción para dejar de sufrir y de ser “ella misma”.


LA VIOLACIÓN DE UNA ACTRIZ
como muy ad-hoc está sugerido justo en el título de esta obra teatral, trata del abuso del cual fue víctima la actriz protagónica quien está a punto de escenificar un libreto en el cual se hace mofa de un caso de violación.

 Suceso que como es bien sabido, dejará huellas profundas no tan sólo en el cuerpo, sino aún más en la mente de la víctima, a quien le cambiará el rumbo de su vida y de su personalidad.

¿Qué hacer ante tal suceso? ¿Cómo reaccionar ante el violentador? ¿Sentirse víctima o coparticipe es la respuesta? ¿Venganza o complicidad es la respuesta? ¿hacer patente el suceso de violencia? ¿callar? ¿resignarse? ¿herir?

 Todos éstos cuestionamiento surgen sin tener respuesta clara alguna para el espectador, quien aún lejano al drama, conoce por lo menos a alguien quien lo ha sufrido, o ha padecido del suceso a tratar.

La trama se encuentra bien estructurada, contando con una narrativa que se ejecuta entre las dos actrices protagónicas en escena, quienes confrontarán con cierto velo de dudas, lo real entre lo irreal sucedido en sus mentes dolidas.

Puesta en escena en un sólo acto y cuadro, que cuenta con una escenografía inusual en donde se desmonta el escenario frente al público; hecho qué le da más credibilidad a la trama de estar presenciando una obra de teatro, que está por comenzar, a manera de meta-teatro.

Formulario que se ejecuta con gran ingenio gracias también a una adecuada dirección artística por parte de Cecilia Ramírez Romo y, por supuesto, a las actuaciones de Amanda Schmelz y Carla Camarillo quienes hacen alarde con estos personajes de su gran talento y profesionalismo.

Montaje escénico el cual se encuentra co-producido por Teatro UNAM, la Compañía Nacional de Teatro (CNT) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) el cual forman parte del Festival Cultura UNAM.

LA VIOLACIÓN DE UNA ACTRIZ se presenta en el Teatro Juan Ruiz de Alarcón, del Centro Cultural UNAM con funciones de jueves a domingos.

 




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