ME LLEVA EL TREN

   DISFRUTO LA FUNCIÓN

POR: Dalia María Teresa De León Adams


 Durante una de sus sesiones espiritistas, Francisco I. Madero, contacta con una vieja chamana de la Sierra tarahumara llamada Guarupa. La sabia mujer intenta seguir comunicándose con él para informarle sobre la traición que se avecina por parte de Victoriano Huerta. Sin embargo, la Revolución que aqueja al país genera “demasiado ruido, demasiada interferencia” y Madero no la escucha. Al no poder contactarse con él, decide abordar el tren como polizón para viajar hasta la Ciudad de México. Durante su viaje, Guarupa se topará con Juan –un muchacho que huye de Villa- y con Adela –una muchacha que escapa de la bola- y entre los tres, atravesarán un país abrumado por la guerra con la ilusión de lograr un futuro mejor en su tierra. (Sinopsis de la Compañía)




Teniendo como director escénico a Jorge Valdivia, la dramaturgia de Camila Villegas resulta ser un deleite, plagada de datos seculares acerca del periodo Maderista que poco a poco se van narrando.

Además, contando con un gran equipo de actores, entre los que se encuentra Carmen Mastache en el rol de la chamana Guarupa, Enrique Saavedra como Francisco I. Madero, entre otros personajes más que interpreta, que van desde un soldado, a un vocero de periódicos; Sonia Couoh también da vida a diversos personajes entre el que sobresale, el de Adela y finalmente, Federico Zapata principalmente en el rol del fugitivo adolescente, llamado Juan. Todos ellos actuando con gran plástica actoral.

Así es como en ME LLEVA EL TREN se va entretejiendo la ficción con la realidad mediante el personaje de la chamana, quien entre sueños, sapiencia nata y fetichismos, matiza al texto convirtiéndolo en una obra perteneciente al género del realismo mágico.

Empero por su peso narrativo, la obra igualmente pertenece al género de la novela histórica, debido a que los héroes patrios aparecen en escena o bien, son nombrados acorde a las notas registrados fehacientemente por nuestra historia mexicana.

Esto lo logra la escritora a través de los personajes de los periodiqueros, quienes en la realidad también sustentaban las noticias más destacadas secularmente, con sus gritos entre las calles vendiendo su producto (periódicos) a la usanza del momento.

Así los personajes reales de dicho modo retoman vida en la obra, expresando sus ideas y actuando junto con los personajes de ficción, quienes sirven de pretexto para recrear el periodo maderista, con la pluma y el talento de la autora de ésta obra teatral.

La puesta en escena es en un solo acto, bajo la propuesta escénica de Tenzing Ortega y Sofía Macedo, la cual para efectuar los diversos cuadros escénicos, precisan del movimiento constante de la utilería, realizado por los mismos actores, y sobre todo, de diversos cambios de vestimentas, siendo principalmente efectuado entre dos de los actores en particular (Enrique Saavedra y Sonia Couoh).

Vestuario propuesto por Sergio Mirón, quien, aunando esfuerzos con los demás integrantes de la compañía, logran inferir a las escenas los efectos del panorama Revolucionario del México post-porfirista de inicios del siglo XX.

La idiosincrasia, la política, y la colaboración exenta de conciencia real ante los hechos acontecidos secularmente, se pone en evidencia en el texto de Camila Villegas, quien logra con su texto, recrear perfectamente el panorama acontecido.

Finalmente le comento qué ME LLEVA EL TREN fue la obra ganadora del certamen organizado por CONACULTA Y el SOGEM en el marco del Bicentenario, y se presenta en días martes y miércoles en el Teatro “La Capilla” a las 20:00 horas.

 



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