EntreActo
Por Carmen Zavaleta
Este fin de semana Teatro UNAM reinicia actividades presenciales en sus teatros, las tres
puestas en escena que conforman la cartelera son trabajos que transitan entre
la investigación y la ficción, “Tiburón”
de Lagartijas tiradas al sol (Teatro
Juan Ruiz de Alarcón, en
el Centro Cultural Universitario) ; “La melancolía del turista” de Oligor y Microscopia una co-producción México- España (Teatro Sor Juana Inés de la Cruz
también en el CCU) y
“Artaud ¿cuánto pesa una nube?” a cargo de La máquina del Teatro (Teatro
Santa Catarina en Coyoacán),
a los tres los respalda el trabajo de compañías sólidas e internacionales.
Celebro el regreso a los teatros y no sólo por la calidad de las obras, también
porque se trata de un reencuentro en foro largamente anhelado.
No hay que olvidar que las
actividades presenciales de Teatro UNAM
iniciaron con el estreno de El Carro de Comedias, que bajo la dirección de Mariana Hartasánchez presenta “El Sendebar: la cruzada de una fémina ilustrada”, un inteligente, brillante y gozoso
trabajo dirigido a toda la familia.
Por obvias razones, el montaje tuvo
que esperar dos años para ver la luz. En ese periodo, ante la incertidumbre, Teatro UNAM realizó materiales alternos en tiempo de pandemia,
que se transmitieron en red y que tuvieron que ver con el proceso de producción
del montaje y el contenido (hasta un rap se incluyó). Por cierto, las cápsulas
aún se pueden visitar en el sitio de Teatro UNAM
(www.teatro.unam.mx) y
a la distancia, sen puede decir que la circunstancia cerró la puerta, pero
abrió la ventana a un ejercicio de memoria sobre el montaje, al tiempo que se
preparaba el terreno para su llegada, bravo.
La temporada actual de “El Sendebar: La cruzada de una fémina
ilustrada”, se
lleva a cabo en la explana del Centro Cultural Universitario los fines de semana. El texto es original de la propia Mariana Hartasánchez y está basado en El Sendebar un
compendio de cuentos (exempla) surgido en el siglo X destinado principalmente a
enseñar a los hombres a “cuidarse” de las artimañas femeninas. Originalmente
fue escrito en árabe, después traducido al hebreo y en el siglo XIII, al
castellano, bajo la tutela de Alfonso X El sabio.
Con este material, la dramaturga y
también directora nos introduce al mundo de un grupo de cómicas y cómicos
andantes medievales que en su camino se topan con “El Sendebar” y se dan a la tarea de relatar sus
historias. Con el paso de cada cuento se irán descubriendo las causas del
miedo, el recelo y el maltrato hacia las mujeres, motivos por los que hemos
sido reducidas, violentadas y descalificadas.
Con un material sensible, la autora y
directora crea un espacio de libertad y seguridad, en el que el discurso
transita sin problemas hacia el público. El resultado es consecuente con
la mirada de Mariana quien - como creadora- suele acercarse a la
ficción planteando preguntas, el movimiento constante de sus personajes (físico
e intelectual), y lleva al público de la filosofía a la reflexión ágilmente y
llenando a sus personajes de humor.
El grupo de actrices y actores
mantienen en todo momento la energía y la comunicación con las y los
espectadores: interactúan siendo fieles al sentido lúdico del teatro en su más
pura esencia, plantean convenciones, por ejemplo, como las lanzas
entregadas al público de la primera fila mismas que serán usadas a la señal de
uno de los actores; desde el inicio establecen las reglas del encuentro, donde
el dar y el recibir son fundamentales.
Cada uno de los elementos que dan
vida a la puesta están en armonía y conforman una postal con tintes medievales
con la que es sencillo conectarse: el combate escénico, la escenografía, la
música en vivo, la utilería (que incluye un libro pop up, que es la guía de la
acción) y el vestuario conforman un catálogo detallado que capta la atención
del público y -más importante- la mantiene.
Qué les digo, el trabajo es
absolutamente pertinente y su marco narrativo va de la mano con los tiempos que
estamos viviendo: son muchos años y frentes en los que las mujeres hemos
luchado por ganar territorios, ser respetadas y reconocidas fuertes y
autónomas, el camino aún no termina, por supuesto, y en él se ha derramado
mucha sangre, injusticias y pérdidas y las confrontaciones han sido muchas
incluso entre las mismas mujeres, en esta puesta no queda nada al margen y eso
la hace un montaje valioso.
El Sendebar: La cruzada de una fémina ilustrada.
Funciones:
Sábados y domingos 11:00 h
Fuente del Centro Cultural Universitario
Insurgentes Sur 3000
Entrada libre
Cupo limitado a 80 espectadores
Duración: 65 minutos
Obra apta para toda la familia
Elenco:
Andrea Castañeda / Enedina
Carol Muñiz / Trementina
Thania Luna / Terpsícore
Diego Montero / Vosenof
Mario Medina / Omar Betancourt(Alternan funciones) / Benvenuto
Zabdi Blanco / Adamantio
Creativos y realizadores:
Texto y dirección: Mariana Hartasánchez*
Asistente de dirección: Pablo Vera
Escenografía: Mauricio Ascencio
Vestuario: Giselle Sandiel
Composición musical: Raúl Zambrano
Dirección musical: Sergio Bátiz
Combate escénico: Miguel Ángel Barrera
Utilería: Antonio Garduño
Coordinadora del Carro de Comedias: Rebeca Bravo
Productora residente: Anaid Bohor
Realización de escenografía: Constructores Escénicos (CoEs)
Realización de vestuario: Ray Sanchez, Rafael Villegas e Israel
Ayala
Tocados y texturización de vestuario: Ray Sanchez y Rafael
Villegas
Realización de accesorios en piel: Fernando del Ángel
Realización de tambor de mar: Alejandro Méndez de Tribu
*Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte
Uso de cubrebocas obligatorio.
Fotografías: Cortesía de Difusión Teatro UNAM.
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