BYE
BYE BIRD
Por Carmen Zavaleta
Hace unos días asistí a Bye bye Bird
en la temporada que se lleva a cabo en el Teatro
Xola ¿y saben qué? tengo que aceptar que me divertí y me reí muchísimo; en
varios momentos me pregunté por qué lo hacía, si lo que veía no era para
divertirse, ni para reírse. Tal vez fue porque frente a mí se representaba un
relato permeado de violencia normalizada, de dolor y de tintes negros, y en
algunas ocasiones la risa es catarsis, un arma para sobrevivir.
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| Fotografía: Zoombies Films |
El texto escrito por José Manuel Hidalgo (a
quien agradezco una pluma ágil y fresca) plasma una mirada aguda de nuestra
ciudad, el narco menudeo, la prostitución, los secuestros, sucesos que hemos
aprendido a integrar al panorama urbano como herencias y en muchos casos como
los únicos aprendizajes para enfrentar la vida. Es brutal.
Los protagonistas son “el Kevin”, “el Johny”, “la Jennifer
Montserrat” y “el Brayan”, chavos de una unidad habitacional de interés social
encajada en un barrio de estrato social bajo. En uno de los departamentos del
lugar es asesinado Bye bye Bird,
un gringo de un origen sospechoso, soez y promiscuo que se ha convertido en el
mentor y maestro, de los chicos quienes lo respetan y lo extrañan.
Al largo de la escenificación, los protagonistas nunca se
cuestionan el bien o el mal en sus decisiones, eso es lo que cala y lo que el
dramaturgo logra construir, personajes francos, llenos de energía que nos
cuentan cómo se le da de comer a un secuestrado o cómo estrenaron la primera
pistola que llegó a sus manos. El montaje fue dirigido por Alejandro Ricaño quien conoce bien los caminos para abordar y potencializar
las historias que surgen de las voces jóvenes.
Las acciones se desarrollan en un dispositivo escénico que es
una base cuadrada giratoria que se transforma en los pasillos de la unidad, la
explanada o las ventanas de los departamentos; el diseño de Jesús Hernández es acertado.
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| Fotografía: Zoombies Films |
Las actuaciones tenían que ser contundentes y lo son: Luis Eduardo Yee, Nelly González y Miguel Pérez Enciso son las voces y los cuerpos de “el
Kevin”, “el Johny”, “la Jennifer Montserrat” y “el Brayan”, quienes desde la
marginalidad resuelven el día a día y nos convencen de que es una forma de
vivir aceptable hasta el punto de sentir nostalgia cuando su mundo desaparece.
No quiero dejar de reflexionar que el título de la obra remite a
dos imágenes: el apodo del mentor de los protagonistas y una despedida amarga a
los pájaros que pudieron ser libres y que cantan en sus propias jaulas.
Bye bye Bird fue Premio Nacional de Dramaturgia
Joven Gerardo Mancebo del Castillo 2016, se estrenó en marzo del 2018, la
actual temporada se lleva a cabo hasta el próximo 18 de diciembre, vale la
pena.
Bye bye Bird
Coproducción
de Eventage Live, Los Guggenheim y Patricia Güijosa
Teatro Xola
Eje 4 Sur 809, Col del Valle Nte, Benito Juárez, 03103 Ciudad de
México, CDMX
Miércoles del 18 de septiembre al 18 de diciembre, 20:30 horas.
Localidad $200
Boletos en la taquilla y Ticketmaster


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