EL ENSAYO 

Realizado por Carmen Zavaleta 
14 abril 2019


Dice la canción que veinte años no es nada, pero la verdad cuando se ve la trayectoria de las compañías teatrales que han logrado llegar a semejante aniversario hay que reconocerlo, Por Piedad Teatro cumple dos décadas y ha estado celebrando desde hace varios meses, primero con el re montaje de Los Baños (realizado en el Palacio de Bellas Artes); y ahora con El Ensayo”de Anne Washburn.

Fotografía otorgada por Teatro UNAM

La puesta en escena es una comedia bien articulada donde los espectadores son testigos del ensayo técnico de “El Manzano”, obra que en la ficción está por estrenarse; sin embargo, montaje nunca levantará el telón porque aquí lo que importa es el preámbulo. 

Dirigido, traducido y adaptado por Ana Graham y Antonio Vega, el trabajo es acertado, logra representar los entre telones de un estreno para el que falta terminar la escenografía, el vestuario, grabar las luces y definir los tracks, asuntos en los que se va el alma. 

Aquí lo interesante es la intención:  abrir al público este proceso tan íntimo y celoso es una manera sutil de celebrar al teatro, el aniversario de la Compañía y sus colaboradores, quienes forman parte de la obra aunque no estén presentes, pero sí representados en los personajes Stage Manager, Vestuarista, Asistente de Dirección, Tramoya, Técnico en cabina, Sonido e Iluminación. Para que conozcamos su mundo, al inicio de la función, la producción coloca a cada uno de los espectadores un transmisor/diadema por el que pueden escuchar las conversaciones que se dan en la cabina y fuera del escenario, lo que resulta muy divertido; la forma le da voz al imprescindible equipo creativo.

Fotografía otorgada por Teatro UNAM


Llama la atención el elenco que reúne a Arturo Beristáin, con MariCarmen Núñez Urrutia, Angélica Rogel, Pablo Abitia, Belén Aguilar, Sebastián Lavaniegos, Emmanuel Lapin, Paulina Álvarez, Andrés Tirado, Cristobal MarYán, Anna Adriá, Antonio Vega y Ana Graham. En términos generales el desempeño es bueno, pero hay momentos en que los actores jóvenes se notan “actuando” lo que se contrapone con el trabajo de los más experimentados que lo hacen muy bien, el resultado es que algunas escenas son demasiado largas y pareciera que no tienen razón de ser.

El gran momento sucede al término del ensayo cuando Arturo Beristáin habla sobre las interminables jornadas de los actores en los tiempos del SAI, Sindicato de Actores Independientes que se formó en 1977 y que llegó a contar en sus filas con más de mil miembros. Beristáin relata el esfuerzo de aquellos artistas que combinaban sus trabajos en el teatro con sus labores en oficias que les permitían mantenerse económicamente (lo que por supuesto aún no ha cambiado), mientras que le robaban horas al sueño para pasar las noches ensayando, bromeando, peleando, llorando, amando, en medio las crisis que sólo el teatro provoca y a las que sólo se sobrevive por la pasión al oficio que es el mejor del mundo.

Fotografía otorgada por Teatro UNAM


El Ensayo terminó temporada esta tarde en el Foro Sor Juana Inés de La Cruz de la UNAM; por cierto, el recinto junto con el Teatro Juan Ruiz de Alarcón que están cumpliendo 40 años, como espacios esenciales para la formación y la reflexión teatral ¡Felicidades!





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