Universal y contemporánea


PRECIOSAS RIDÍCULAS

Obra teatral de uno de los grandes clásicos de la literatura universal, me refiero por supuesto al escritor y actor parisino Jean Baptiste Poquelin, conocido en el medio artístico como Moliere (1622-1673).


Preciosas Ridículas es una dramaturgia escrita a manera de farsa en la que el escritor muestra los extremos extravagantes de su época, así como la falsedad y el interés por lograr acomodarse en una familia con linaje y holgadse económica a cualquier precio.

Bajo la adaptación y dirección artística de Octavio Michel, Las Preciosas Ridículas se presentan en el Teatro Julio Castillo desde el año que acaba de concluir y, el día jueves 10 de enero, reanudaron temporada para ser presentada de jueves a domingos.

En ella actúan Fernando Bueno, Rodrigo Alonso, Karla Camarillo, Marco Antonio García, Ana Ligia García Jorge León David Lynn, Carlos  Ordóñez, Misha Arias de la Cantolla, Cecilia Ramírez Romo y Pedro Ramírez. Todos ellos ataviados con vestuarios a la usanza secular, es decir, acorde con el siglo XVII, el momento en que fue escrita y escenificada en la corte del rey.


-“ Las Preciosas Ridículas es un montaje con un fondo totalmente crítico, que busca una lectura distinta, menos superficial que la acostumbrada; es la obra de un autor referente del teatro universal que el público debe conocer y disfrutar –gracias a su universalidad y contemporaneidad-, que rompe con el estigma de que el teatro clásico es “ inalcanzable, incomprensible, formal o aburrido”, lo que permite sea accesible y cercano a cada ser humano, através de un diálogo directo con el espectador.-“  
   
Opinión de la Compañía Nacional de Teatro (la CNT), acorde con el criterio de su adaptador y director escénico Octavio Michel, como lo muestra en el escenario. Presenta ésta obra crítica, que va más allá de lo divertida.

La extravagancia tanto en el comportamiento, como en el atavío y la forma arquitectónica que imperaba en el siglo de Moliere, en esta puesta en escena se muestra a flor de piel, siendo además ésta, una puesta en escena divertidísima, que cae en el ridículo, como a bien tuvo intitular su mismo afamado autor. 



Traducida bajo un lenguaje coloquial, hace que la obra sea más digerible para el público quien reía a risotadas con ésta obra farsita; dramaturgia que muestra las semblanzas de la época que Moliere supo retratar con su pluma a través de la comedia.

Tal vez la desobediencia y falta de rectitud, moralidad y honestidad, que Moliere le infiriera sobre todo a sus personajes femeninos para dar una consigna o mensaje crítico a la audiencia, ya estén actualmente en desuso, pero lo que es cierto es que aún hoy en día continúan siendo totalmente vigente la falta de honradez al extremo de la falsedad en el actuar de la sociedad, la cual deja mucho que desear.

Realizado por: Dalia María Teresa De León Adams
18 de enero de 2019

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