TIERRA OCEANA
No me gustan las despedidas, nunca me han gustado, lo supe cuando mi tía paterna moría de cáncer y me vi en la necesidad de decirle adiós, debo confesar que no lo hice porque pensaba que si no lo hacía no ocurriría. Pero resulta que existen ámbitos que no nos dejan cerrar los ojos, el teatro por ejemplo, con plumas como las del canadiense Daniel Danis, por ejemplo.Yo conocí a Danis bajo la dirección de Boris Schoemann en el 2003 con El Canto del dime dime, han pasado muchos días desde entonces, y esta relación creativa se ha fortalecido, ha madurado y cada vez nos deja redescubrir nuestros universos humanos, ahora toca el turno de Tierra Oceana, un relato de amor y finales esperados.
En la anécdota un hombre recibe en su casa a su hijo adoptivo quien tiene cáncer, ante la situación padre e hijo están obligados a pasar sus últimos días juntos y lo harán al lado del tío abuelo en medio del campo. Los tres emprenden un viaje sin retorno para reencontrarse.
Boris Schoemann es un director que apuesta por la palabra, trabaja a conciencia con sus actores para que cada frase sea precisa y llegue al espectador, en Tierra Oceana el trabajo se ve. Los actores Antón Araiza, Emmanuel Lapin y Francisco Hinojosa se sumergen en el texto, crean las imágenes y las situaciones sin dejarnos escapatoria. El gran riesgo es que tratándose de una historia de frente a la muerte pudiera rayar en el melodrama lacrimoso, por su puesto eso no ocurre, y los espectadores nos encontramos ante un trabajo limpio cuya única pretensión es comunicarse. El gran regalo es que, siendo la palabra el corazón de Tierra Ocena, podamos ver al escritor Francisco Hinojosa en la escena.
El director, los actores y el escritor se suben a un barco de muy buenas aguas y muy sólido, prueba de ello es que la noche del estreno, segundos antes de que iniciara la acción, el tono de un teléfono celular sonó por varios segundos y más adelante una tormenta ocasionó que se fuera la luz, en los dos incidentes los actores continuaron con la función porque sabían exactamente lo que tenían que hacer.
La puesta en escena cuenta con el espacio escénico y la iluminación de Xóchitl González, el vestuario de Pilar Boliver y el sondo de Emmanuel Lapin, el equipo nos interna en un mundo masculino donde los personajes pasan de ser desconocidos a cómplices, porque para acabar despedirnos de los seres queridos es necesario un inmenso amor.
Tierra Oceana está en temporada en la Sala Novo, ubicada en Madrid no. 13 Coyoacán, del 19 de agosto al 28 de octubre, los domingos alas 18:00 Hrs.
Realizado por Carmen Zavaleta
Domingo 2 de septiembre de 2018
Domingo 2 de septiembre de 2018


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