Una obra de gran valor artístico

YAHUALLI 




Toca el corazón de los que aman la vida con profundidad

“¡Yo lo crie! ¿Cómo voy a despedazarlo?”



Yahualli –palabra náhuatl que significa círculo– es una obra adapatada y dirigida por Verónica Albarrán sobre El círculo de tiza caucasianodel dramaturgo alemán Bertolt Brecht. Una puesta en escena que nos enamora, de principio a fin, por la creatividad y la pasión de los actores que nos transportan, a través del juego de máscaras y música, a las épocas revolucionarias de nuestro país.




 Fotografía de Menú Teatral
       


La travesía inicia en el vestíbulo del Foro Contigo América. Personajes vestidos de negro reciben muy amablemente al público, haciéndolos sentir en confianza, como en familia, creando una atmosfera agradable para que el espectador preste toda atención a lo que ocurre a su alrededor. Entonces corre la primera escena donde se discuten temas relacionados a las tierras de los pobladores, pero como en muchas organizaciones, el líder –que no siempre es el más sensato– llevará la contraria de las mentes inteligentes que pueden hacer que éstas reciban mayor cuidado y mejor funcionamiento para los habitantes del pueblo.



Como sucede muy a menudo en México, los asuntos se olvidan con fiesta y jolgorio. Acompañados de música en vivo, los actores conducen a los asistentes al foro, donde inicia toda la acción.



Durante 90 minutos resalta la habilidad de Vero Albarrán para encajar, como piezas de rompecabezas, la narrativa con la naturaleza de las máscaras tradicionales mexicanas. Para ello, según lo comentado en la conferencia de prensa, se hizo una investigación de campo por parte de todo el equipo para darle, además, un toque histórico a la puesta en escena. Cabe mencionar que durante el desarrollo de la historia, los actores interpretan cantos en náhuatl.


Fotografía otorgada por la compañía



En Yahualli conocemos la historia de Emilia, prometida del soldado Simón y sirvienta de la familia del gobernador Pablo Escandón y Barrón; entre sus deberes está cuidar del pequeño Miguel, hijo de los Escandón.



Miguelito, quien es olvidado por sus papás entre el fuego de la guerra y el caos, es salvado por Emilia, que no lo dejará nunca, a pesar de que el compromiso con el amor de su vida se vea afectado por esta situación.



Es así que en esta bella historia de amor y fortaleza, demuestran que el cariño de una madre, (sea o no biológica) va a trascender ante las adversidades, que aunque la lucha sea terrible, las recompensas llegan en porciones tan pequeñas como las sonrisas, las primeras palabras, los abrazos, los juegos... Y del mismo modo, así como se ama la vida, se debe amar la Tierra, que de ella proviene el sustento.



Los actores Flor Acevedo, Omar Alonso, Gerardo Álvarez, Sharon Ayon, Mariana Fernández, Héctor López, Carlo Montes de Oca, Berenice Velasco y Rodolfo Zarco, logran un gran trabajo escénico en cuanto a coreografía, actuación, canto y manejo de máscaras. El talento y la energía siempre es suficiente para que el público no pierda detalle, ría, se emocione y hasta participe en el ambiente festivo típico del mexicano.



No hay que perder de vista a Yahualli, una obra de gran valor artístico. Solo quedan tres funciones, los domingos 15, 22 y 29 de julio en el Foro Contigo América, ubicado en Arizona 156, colonia Nápoles, metro San Pedro de los Pinos o metrobús Polyforum.


Realizado por: Adriana Jiménez 
14 de julio de 2018



Fotografía otorgada por la compañía


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